3 de desembre: discapacitats
invisibles o invisibilitzades?
Article d'opinió
Per Mercé Clot
Un any més, com cada vegada que hi ha un dia internacional o mundial,
els mitjans de comunicació treuen els seus arxius de recursos per visibilitzar
la realitat de les persones amb discapacitat. Com viuen, què en pensa la resta
de la societat, quin són els reptes a seguir afrontant per a la millora de la
seva integració.
Un any més, com cada 3 de desembre, un col·lectiu de persones amb
discapacitat continuen invisibles, o més ben dit invisibilitzades? Són les
persones que pateixen les malalties de sensibilització central, que les
converteixen per a la societat, especialment la mèdica i la legal, en
invisibles, persones sense dret a rebre atenció i suport, i molt menys
“integració” en els sistemes legals d’aquesta nostra societat que suposadament
ens protegeix.
Persones que pateixen malalties com són la Fibromialgia, la mal
anomenada Síndrome de la Fatiga Crònica, i especialment la Sensibilitat Química
Múltiple i la Hipersensibilitat Electromagnètica. Jo en sóc una d’elles.
En que consisteix això que els mitjans anomenen aquest dia la
“integració” de les persones amb discapacitat? Sembla, pel que podem llegir i
escoltar, en l’accés al treball, la facilitació de la mobilitat, la facilitació
en l’accés a recursos socials, sanitaris, legals, de protecció que també estan
a l’abast de la resta de la població. Quan es fa una enquesta sobre això surt
sempre la qüestió de les barreres arquitectòniques. I està molt bé el que s’ha
aconseguit de sensibilització en aquest sentit per part de la població, per
molt que quedi per fer.
Però quin accés tenim les persones que patim aquestes malalties i som
discapacitades? - les que tenim la “sort” d’un reconeixement parcial de
discapacitat, la majoria de vegades sense posar sobre el paper les malalties,
si no només simptomatologia diversa -. Cap. Hem de deixar els nostres llocs de
treball, no tenim accés a pensions d’invalidesa, no podem entrar a hospitals,
centres públics, transport públic, oficines, cinemes...no res, sense perdre
molt més la nostra precària salut. No existim, és a dir, som invisibles, per
als sistemes de protecció social i de salut, i per tant, també som invisibles
per a la societat, per la qual cosa no hi ha cap actuació que s’hagi de fer per
“integrar-nos”.
Només quan veiem una persona amb mascareta pel carrer o en una oficina,
sense tenir ni idea del patiment que suposa mantenir-se dreta i saben el que es
fa - ni somiar amb tenir el cap clar -, ens sorprèn. Potser n’hem sentit a
parlar, potser hem vist una notícia puntual, però és clar, som una raresa. És
invisible el nombre creixent de persones que emmalalteixen amb aquestes
patologies cada any, cada vegada més joves, fins i tot infants. En cap moment
pensem que ens pot passar també a nosaltres.
Un any més, un 3 de desembre més, es parlarà del dia de la
discapacitat, però com cada any no hi serem representades totes les persones
que les patim, ja que per a les invisibles no fa falta pensar en la integració,
ni molt menys en la “visibilització”.
3 de diciembre: discapacitados invisibles,
o ¿invisibilizadas?
Un año más, como cada vez que hay un día internacional o mundial, los medios de comunicación sacan sus archivos de recursos para visibilizar la realidad de las personas con discapacidad. ¿Cómo viven?, ¿qué piensa el resto de la sociedad?, ¿cuáles son los retos a seguir afrontando para la mejora de su integración?
Un año más, como cada 3 de diciembre, un colectivo de personas con discapacidad continúa invisible, o mejor dicho ¿invisibilizadas? Son las personas que padecen las enfermedades de Sensibilización Central, que las convierten para la sociedad, especialmente la médica y la legal, en invisibles, personas sin derecho a recibir ni atención ni apoyo, y mucho menos "integración" en los sistemas legales de esta nuestra sociedad que supuestamente nos protege.
Personas que padecen enfermedades como la Fibromialgia, la mal llamada Síndrome de la Fatiga Crónica, y especialmente la Sensibilidad Química Múltiple y la Hipersensibilidad Electromagnética. Yo soy una de ellas.
¿En que consiste esto que los medios llaman en este día la "integración" de las personas con discapacidad? Parece, por lo que podemos leer y escuchar, que consiste en: el acceso al trabajo, la facilitación de la movilidad, facilitar el acceso a recursos sociales, sanitarios o legales, protecciones que también están al alcance del resto de la población. Cuando se hace una encuesta al respecto salen siempre la cuestión de las barreras arquitectónicas. Está muy bien lo que se haya conseguido sensibilizar en este sentido a parte de la población, por mucho que quede por hacer.
¿Pero qué acceso tenemos las personas que sufrimos estas enfermedades y estamos discapacitadas?-las que tenemos la "suerte" de un reconocimiento parcial de discapacidad, la mayoría de veces sin poner sobre el papel las enfermedades, sino solo sintomatología diversa -.
Ninguno. Debemos dejar nuestros puestos de
trabajo, no tenemos acceso a pensiones de invalidez, no podemos entrar en los
hospitales, centros públicos, transporte público, oficinas, cines... nada, sin
perder mucho más nuestra precaria salud. No existimos, es decir, somos
invisibles para los sistemas de protección social y de salud, y por tanto,
también somos invisibles para la sociedad, por lo que no hay ninguna actuación
que tenga alguna cosa que hacer para "integrarnos”.
Solo cuando vemos una persona con mascarilla por la calle o en una oficina, sin tener ni idea del sufrimiento que supone mantenerse de pie y saber lo que hace - ni soñar con tener la cabeza clara -, nos sorprende. Quizá hemos oído hablar, quizá hemos visto una noticia puntual, pero claro, somos una rareza. Es invisible el número creciente de personas que enferman con estas patologías cada año, cada vez más jóvenes, incluso niños. En ningún momento pensamos que nos puede pasar también a nosotros.
Solo cuando vemos una persona con mascarilla por la calle o en una oficina, sin tener ni idea del sufrimiento que supone mantenerse de pie y saber lo que hace - ni soñar con tener la cabeza clara -, nos sorprende. Quizá hemos oído hablar, quizá hemos visto una noticia puntual, pero claro, somos una rareza. Es invisible el número creciente de personas que enferman con estas patologías cada año, cada vez más jóvenes, incluso niños. En ningún momento pensamos que nos puede pasar también a nosotros.
Un año más, un 3 de diciembre más, se
hablará del día de la discapacidad, pero como cada año no estaremos
representadas todas las personas que las sufrimos, ya que para las invisibles
no hace falta pensar en la integración, y mucho menos en hacerlas “visibles”


Si Mercé,
ResponderEliminardesgraciadamente seguimos siendo discapacitados invisibilizados, aunque cada vez nuestras demandas sean más y más patentes.
Entre todos/as, poniendo cada cual lo mejor de si, seguro que salimos adelante.
Un saludo,
JoseL
Evidentment discapacitats invisibles, ningú ens te en compte perquè no ens veuen....
ResponderEliminarGracias Mercè, porque no tenemos que cansarnos de decir las veces que haga falta lo que está pasando con las SSC y debemos aprovechar estas oportunidades, como tu has hecho. Es nuestro compromiso con nosotros mismos y también con los que ya no tienen fuerzas ni de hablar ni de escribir.
ResponderEliminarJuntos somos un porcentaje demasiado elevado como para que, unidos, no consigamos ser visibles.
Un saludo
Paula